En una pequeña isla de la bahía de Kvarner, en la costa dálmata del mar Adriático, en Croacia, una antigua Robinson House -las tradicionales viviendas de pescadores que hoy funcionan como refugios vacacionales- ha sido cuidadosamente restaurada por el estudio Parisotto + Formenton & Partners.
El proyecto, desarrollado para un cliente privado que ha disfrutado de la propiedad durante generaciones, recupera la esencia de la arquitectura local y la adapta a las necesidades de una residencia contemporánea.La vivienda, construida después de la Segunda Guerra Mundial, mantiene una estrecha relación con su entorno. El mar, la vegetación mediterránea y los espacios exteriores conforman el verdadero centro de la vida cotidiana durante el verano, por lo que la intervención priorizó la preservación de ese vínculo con el paisaje.Las regulaciones urbanísticas de la zona -que exigían conservar las aperturas originales, emplear materiales tradicionales y mantener las cubiertas de teja- fueron asumidas como una oportunidad de diseño. El resultado es un conjunto arquitectónico que respeta los volúmenes existentes e incorpora un anexo conectado con terrazas, jardín y piscina, consolidando los espacios exteriores como protagonistas de la experiencia habitacional.
En el interior, la propuesta combina una estética contemporánea de líneas depuradas con la autenticidad mediterránea a través de una cuidada selección de materiales naturales y mobiliario de diseño italiano y nórdico que dialoga con el carácter del lugar.En un contexto donde la luz natural es uno de los principales atributos del entorno, el diseño de iluminación debía integrarse con absoluta sutileza. La propuesta de QU, en este caso, respondió a este reto mediante un sistema lumínico exterior que acompaña la transición del día a la noche sin alterar la atmósfera de la residencia.








